Sergio Sarmiento / Jaque Mate
Es su naturaleza
2016-05-22
“Que no te atrape el dogma,
que es vivir con los resultados del pensamiento de otra gente.”
Steve Jobs

CUERNAVACA, MORELOS.- Durante 14 años la Ciudad de México no tuvo contingencias ambientales. En este 2016 hemos tenido cinco, cuatro después del 5 de abril cuando se endureció el Hoy no Circula.
¿Por qué han aumentado las contingencias? Un factor es la reducción del nivel de contingencia de 180 a 150 puntos IMECA sin que se hayan tomado previamente medidas para reducir la contaminación. La información disponible sugiere, por otra parte, que el Hoy no Circula aumenta la contaminación en lugar de disminuirla. Esto ha ocurrido, como lo han señalado Héctor G. Riveros del Instituto de Física de la UNAM y W. Luis Mochán del Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM de Cuernavaca, en 1989 cuando se estableció el programa, en 2008 cuando se endureció y en este 2016 en que se endurece nuevamente.
Explicaciones hay muchas. La responsabilidad que la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) atribuye a los autos privados en la contaminación del aire es claramente exagerada. Limitar la circulación de autos sin resolver los demás factores --calidad de gasolina y diesel, actividad industrial, marchas y plantones, obras públicas, cohetes, quemas de pastizales, malos reglamentos de tránsito o mala aplicación de ellos-no sirve para nada. El Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM señala que en un sistema complejo como la atmósfera reducir la actividad vehicular en un 20 por ciento puede llevar a un incremento de 5 por ciento en el ozono. El doctor Mochán advierte que los vehículos que sí circulan tienen recorridos más largos cuando se aplica la prohibición.
El transporte público debería ser la solución de largo plazo, pero las autoridades aplican políticas que lo castigan. Los subsidios a la gasolina fomentaron durante años el uso de vehículos privados. Los reglamentos de construcción que obligan a los nuevos edificios a tener un gran número de cajones de estacionamiento hacen lo mismo. Las tarifas artificialmente bajas en servicios de transporte público, como el Metro, han llevado a la descapitalización y al deterioro de la calidad. La decisión del gobierno de la Ciudad de México de no cobrar por los servicios de autobuses (RTP), tren ligero y trolebús debilita más un sistema de transporte público que hoy deberíamos fortalecer. No se aplicó, pero el intento del gobierno de Marcelo Ebrard de decretar la gratuidad de los estacionamientos de centros comerciales habría sido un subsidio más a los automovilistas por parte de quienes no tienen o no usan vehículo privado.
El problema con instituciones burocráticas como la CAMe o el gobierno es que no tienen incentivos para aplicar políticas públicas que funcionen. Su interés es simplemente político. Se preocupan más por mostrar preocupación y ganar votos que por aplicar medidas eficaces. Nunca consideran, por otra parte, los costos de sus estrategias. Los pagos innecesarios de los ciudadanos en taxis y Uber, las horas perdidas, los días de inasistencia al trabajo, las ventas que no se hacen, los días en que los visitantes no pueden llegar o salir de la ciudad y las pérdidas de sistemas de transporte que no cobran pasaje no tienen para ellos ninguna importancia.
El daño de las malas políticas públicas puede ser profundo. Con el Hoy no Circula la sociedad está sufriendo cuantiosas pérdidas a cambio de nada. La contaminación aumenta en vez de disminuir. Una vez más se demuestra que la prohibición es la peor política pública, pero los burócratas en el poder no saben actuar más que con prohibiciones. Es parte de su naturaleza.
De compras
La compra de votos sigue estando en el ADN de los políticos mexicanos. El PRD distribuye tinacos en Coyoacán, otros reparten dinero y promesas para las próximas elecciones. Todos usan dinero de los contribuyentes.

Twitter: @SergioSarmiento
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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