Jair Robles / OPINIÓN
El Resurgimiento de los Nacionalismos
2017-01-14
La llegada de Donald Trump, es quizás la expresión más clara de que en el mundo está emergiendo una ola nacionalista. El nacionalismo ha ido cobrando fuerza en diversas naciones desde hace ya algunos años, muchos resultaron sorprendidos con los resultados del Brexit y aún estamos en shock con la victoria del magnate americano, pero este no es un fenómeno nuevo y lo más probable es que se siga propagando. Es un nuevo ciclo entre las naciones después de años de mirar hacia afuera. Las propuestas de un mundo integrado y sin fronteras ha dejado de entusiasmar a la gente, que ha visto cómo las ventajas del libre comercio son absorbidas principalmente por las grandes corporaciones en detrimento de las clases trabajadoras.
La apertura de los mercados en un principio sirvió para generar empleos y oportunidades en los países emergentes y ayudó a elevar el nivel de vida de millones en el mundo, sin embargo es un modelo que se basa en la mano de obra barata y por lo mismo tarde o temprano esta destinado a generar mayor desigualdad y pobreza para la clase trabajadora. La disyuntiva para la clase media de los países desarrollados era aceptar vivir con menos con tal de conservar su empleo y estas se han manifestado en contra de esta situación durante los últimos procesos electorales. El proteccionismo resurge como una respuesta, sin embargo con el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial y la automatización de los procesos de producción, -como bien lo dijo el Presidente Obama, en su discurso de despedida-, las naciones y su clase trabajadora, ahora tendrán que cambiar para poder enfrentar esta nueva amenaza.
El momentum de expansión y apertura ha llegado a su límite y el fracaso del Tratado Transpacífico, marca una nueva inercia en sentido contrario. El Sr Trump no esta equivocado al creer que ahora es momento de fortalecer los mercados internos, de atender las carencias y desequilibrios de la economía norteamericana.
Si México quiere enfrentar con éxito las nuevas circunstancias, tiene que hacer lo mismo. Poner la casa en orden, mirar hacia adentro antes de culpar al exterior por sus problemas. No me refiero a una guerra comercial y cerrar nuestras fronteras, no se trata de volver al pasado, sino de fortalecernos internamente. El futuro de México no debe de depender de su relación con Estados Unidos ni con ningún otro país. Mientras no atendamos los lastres y limitaciones que nosotros mismos generamos, siempre estaremos en una posición de debilidad y dependencia de los factores externos. Mientras no acabemos con la impunidad y corrupción, ningún recurso natural o situación geográfica será suficiente para sacarnos adelante. Mientras nosotros como sociedad no seamos capaces de crear las condiciones sociales que permitan el surgimiento de liderazgos reales, con gente honesta y que de resultados, ninguna circunstancia nos será favorable.
Echarle la culpa a Trump, es la salida fácil, es no asumir nuestra responsabilidad de la realidad en la que vivimos. Al final de cuentas lo que el nuevo Presidente Norteamericano, quiere es velar por los intereses de sus gobernados. Lo mismo deberíamos de exigir nosotros de nuestros gobernantes. Si Peña Nieto y Videgaray son débiles e ineptos para defendernos, el problema no es Trump. Más daño le han hecho a nuestro país nuestros políticos de lo que este señor nos pueda hacer y los únicos responsables de que ellos llegaran al poder somos nosotros que los elegimos.
Veamos a Trump como una oportunidad de estar unidos y fortalecernos internamente, no como una excusa más para seguir sufriendo. El cambio que necesitamos, requiere de la participación de todos y cada uno de nosotros.
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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