Francisco E. Heredia Quintana / Opini贸n
Melania... sonrisa ensayada, glamour taciturno
2017-01-26
Embellecida, envuelta en ese halo de exquisita elegancia y con esa t铆mida mirada azul, Melania lleg贸 a la toma de posesi贸n de su esposo, Donald Trump.
Esa ma帽ana su gr谩cil silueta se desliz贸 por la pertinaz lluvia.
Peinado alto, esfinge perfectamente maquillada, ojos felinos y con esa sonrisa milim茅tricamente ensayada Melania amaneci贸 decidida a hacer suyo el imponente rol que se le presentaba.
En medio de un pa铆s dividido, en un d铆a donde el 谩nimo mundial estaba polarizado y perplejo, la incertidumbre se infiltr贸 en los recovecos diplom谩ticos, en las oficinas de gobierno, por todas las naciones... y quiz谩 tambi茅n inesperadamente ese escozor se le trep贸 a Melania en el alma, un d铆a hist贸rico la estaba esperando y quiz谩 mientras su veh铆culo avanzaba sobre la avenida Pensilvania la idea de que los ojos del mundo ahora m谩s que nunca la estar铆an escudri帽ando, le cay贸 como un golpe rotundo y contundente, cimbr谩ndole todo; desde las ideas hasta la piel.
Mantuvo a toda costa el protocolo esbozando un intento de sonrisa tambaleante, aunque por dentro quiz谩 luchaba por ahogar esa grieta de tristeza que amenazaba por extenderse por la superficie sensible de su autoestima y vanidad.
Luego de la jornada medi谩tica de ese d铆a, de la ceremonia y la avalancha de actividades pol铆ticas, la Primera Dama de Estados Unidos es una inc贸gnita, su semblante estilizado y esa actitud entre sumisa y dispersa no pasaron desapercibidos.
Su comportamiento se ha convertido en una vor谩gine de v铆deos, fotos y gifs que recrean una y otra vez sus reacciones ante las veces que la ex modelo de 1.80 de estatura fue aparentemente ignorada, relegada al segundo plano, sin brindarle las atenciones que cualquier caballero ofrecer铆a a su c贸nyugue cuando los ojos del mundo est谩n mirando fijamente.
Trump presuroso y sonriente sali贸 del auto salud贸 a los Obama quienes esperaban, dejando atr谩s a su acompa帽ante sin tener la atenci贸n de presentarla, desairada y con ese aire de sofisticada resignaci贸n, la eslovena enfundada en un impecable Ralph Lauren avanz贸 sosteniendo con determinaci贸n la caja azul, de la famosa joyer铆a Tiffany & Co. cumpliendo as铆 la tradici贸n de que la primera dama entrante le d茅 un regalo a la saliente.
Melania extendi贸 su largo brazo y estrech贸 las manos de los pol铆ticos, diplom谩ticos, militares ...su traje color azul para muchos especialistas evoc贸 a Jaqueline Kennedy y las c谩maras no dejaron de captar sus movimientos.
El Capitolio estaba saturado de personas pero ella se distingu铆a con su peinado alto y sus delicados guantes de gamuza, por momentos parec铆a absorta, navegando en el torrente de sus propios pensamientos, adentr谩ndose en un mundo poblado de dudas y desconciertos y de repente un saludo, un ruido, alguien, la expulsaba de ese rictus inconsciente para devolverla al momento, a la ceremonia en la que ella se estaba definiendo como la esposa del hombre m谩s importante y pol茅mico del orbe.
Melania rob贸 c谩mara con su porte distinguido pero tambi茅n despert贸 las teor铆as m谩s descabelladas, sembr贸 dudas sobre la relaci贸n con su esposo y se adue帽贸 de esa aura de misterio con la que logr贸 cautivar y generar esa extra帽a enajenaci贸n por su actitud de congoja y desamparo.
Tras valorar, las rese帽as, los an谩lisis y las im谩genes, de lo que ser铆a un d铆a de celebraci贸n el rostro afilado de Melania aparece cabizbajo, nada plet贸rico, forzando en la delgadez de sus labios una mueca extra帽a y no una sonrisa relajada.
鈥淓sto me pone muy triste. Me siento realmente mal por ella. 脡l no la aprecia y ella no parece en absoluto feliz鈥, escribi贸 una mujer en un tuit que se comparti贸 m谩s de 170 mil veces en tan s贸lo dos d铆as despu茅s de la investidura del nuevo presidente norteamericano.
Y as铆 miles de im谩genes y videos fueron reproducidos y compartidos donde hicieron evidentes las diferencias entre el trato de Barack Obama hacia su esposa Michelle y las formas en que Donald Trump pr谩cticamente minimiz贸 la presencia de su mujer. Esto dio lugar a toda una clase de iron铆as, bromas y comparaciones.
Fueron creados hashtags como #SadMelania (Melania triste) y #FreeMelania (Melania libre) haciendo alusi贸n al estado taciturno de la primera dama.
El v铆deo que m谩s pol茅mica ha causado es una escena durante la intervenci贸n del predicador Franklin Graham. Donald Trump da la espalda a la c谩mara y gira hacia su esposa, 茅sta le da una amplia sonrisa exagerada, casi luce espont谩nea de oreja a oreja y asiente con la cabeza a los comentarios de su esposo con un destello de complicidad, sin embargo tras darse la vuelta, su gesto cambia dr谩sticamente a una m谩scara de dureza y resignaci贸n, un velo sobrio, molesto y distante se derram贸 en sus facciones.
El fragmento de apenas 10 segundos ha conmocionado y sobretodo generado suspicacias sobre la relaci贸n de pareja y los problemas que pudieran tener en el plano privado.
Los medios de comunicaci贸n viralizaron la tristeza de la Primera Dama en una serie de fotos donde el semblante de Melania es desencajado y ausente.
De acuerdo a especialistas el momento frente a la Casa Blanca fue especialmente revelador, ya que se trata de una parte del protocolo que indica el traspaso de mando de familia a familia. 鈥淟os Obama la hicieron sentir bienvenida (a Melania Trump), pero la actitud de Donald Trump con ella fue fr铆a y descort茅s.
Otro pasaje que evidenci贸 el desencanto y pesadumbre de Melania fue cuando Obama recibe a su esposa bes谩ndole la mano en medio de la asunci贸n de Trump y este al llegar su esposa apenas la mira articulando un gesto que pretend铆a transformarse en una sonrisa.
Esta situaci贸n se ha sumado a los momentos complicados que ha enfrentado uno de ellos cuando durante la campa帽a de su esposo se present贸 ante la audiencia republicana con un discurso que fue calificado como un plagio de uno de los mensajes m谩s emblem谩ticos que ha pronunciado Michelle Obama en los 煤ltimos ocho a帽os, otro descalabro fue cuando los medios resucitaron esa portada en la que hace a帽os apareci贸 desnuda y provocativa, adem谩s de toda una galer铆a en la que se mostraba una muy joven Melania protagonizando juegos er贸ticos.
A pesar de estar acostumbrada a los reflectores su carrera como modelo no la prepar贸 quiz谩 para ser la inquilina n煤mero 45 de la Casa Blanca.
Al caer la noche lleg贸 el momento del primer baile presidencial, Melania dej贸 su cabello suelto sobre sus delgados hombros y su vestido exquisito entall贸 esa figura envidiable a los 46 a帽os, sin embargo luc铆a tensa y abstra铆da. El momento en que Donald Trump y su esposa bailaron fue analizado por expertos que concluyeron que Melania no es m谩s que un 鈥渙bjeto鈥, 鈥淓l presidente est谩 tom谩ndola de la zona de la pelvis y tratando de traerla hacia 茅l, mientras que a ella se la nota tratando ligeramente de separarse de 茅l鈥, explic贸 Patti Wood, especialista en lenguaje corporal.
El ser la anfitriona del hogar del ejecutivo estadounidense no es un trabajo remunerado y mucho menos tiene obligaciones oficiales, cada primera dama hace suyo ese papel y lo desempe帽a con su propio estilo y car谩cter.
Se dice que la esposa del magnate se encargar谩 de elegir los men煤s, el personal dom茅stico y ajustar谩 su rol a causas no controvertidas pol铆ticamente y de corte social.
Melania ha sido comparada con Michelle en diversos aspectos desde su preparaci贸n acad茅mica hasta su carisma.
Michelle abandona la Casa Blanca distingui茅ndose no solo como la pionera en ser la primer esposa afroamericana en llegar a la Casa Blanca, tambi茅n destac贸 como una mujer trabajadora, conoci贸 a su esposo porque ella era su jefa
Es Licenciada en Derecho por Harvard, con estudios sobre Sociolog铆a e historia Afroamericana en la Universidad de Princeton, la exprimera dama tuvo que abandonar su carrera para acompa帽ar a su marido. Podr铆a decirse que Melania es pionera en ser hasta ahora la 煤nica primera dama que ha posado desnuda en revistas.
Obama bail贸, cant贸, sonri贸, proclam贸 la fuerza y personalidad de una mujer independiente deportista y saludable, con sus brazos torneados, esa enorme sonrisa y esos discursos tan emotivos como espont谩neos logr贸 conquistar tanto a celebridades, como pol铆ticos.
Lider贸 diversos proyectos contra la obesidad, en defensa del derecho a educaci贸n de todas las menores, promovi贸 el deporte y hasta hizo un huerto de 100 metros cuadrados en los jardines de la residencia oficial del presidente, Michelle fue arrebatadora, hizo labor social, altruismo, pol铆tica y lo hizo de las formas m谩s relajadas y genuinas, lleg贸, conquist贸 y muchas veces su propio brillo lleg贸 a ensombrecer el de su esposo Barack.
Melania ha mantenido un perfil bajo, ha dicho que har谩 obras de car谩cter humanitario y de caridad, que se enfocar谩 en 鈥渓os m谩s necesitados, sobre todo las mujeres y los ni帽os鈥 y, principalmente, en combatir el bullying online como parte de su trabajo como defensora de las mujeres y los ni帽os. Declaraciones muy vagas y huecas ante el imponente trabajo de su predecesora.
A煤n es pronto para evaluar y hacer veredictos definitivos sobre Melania, pero podemos afirmar que su imagen p煤blica no ha empezado con el pie derecho y su esposo no ha contribuido en nada a disipar la niebla de preguntas, dudas e inseguridades que circundan la figura de la ex modelo eslovena.
En el a帽o 2005 Howard Stern entrevist贸 a Trump describi贸 a su esposa con 鈥減roporciones y unos senos estupendos, lo cual no es un asunto insignificante鈥, Stern le pregunt贸 si seguir铆an juntos si ella sufriera un accidente y resultara con alguna deformidad. 鈥溌縔 los pechos? 驴C贸mo lucir铆an?鈥, Stern dijo que a los pechos no les pasar铆a nada, a lo que Trump afirm贸 que, en ese caso, seguir铆a con ella: 鈥減orque es un detalle importante鈥.
La edici贸n de febrero de la revista Vanity Fair M茅xico ayer public贸 que su padre, Viktor Knavs, estuvo involucrado en comercio ilegal y evasi贸n de impuestos en 1976, al preguntar a Melania sobre esto, respondi贸 de manera cortante 鈥渏am谩s lo investigaron ni tuvo ning煤n problema. Nuestro pasado est谩 limpio, no tengo nada que ocultar鈥.
A煤n hay muchas capas que descubrir en Melania, su actitud meditabunda, su esencia fashionista, la manera en que har谩 suyos los espacios de la casa oficial del presidente y como se desenvolver谩 en la escena pol铆tica internacional.
La nueva Primera Dama podr铆a florecer y ser el alter ego del presidente, convertirse en la faceta c谩lida y delicada, sumar una voz pac铆fica y conciliadora al discurso 谩cido de Trump.
O bien, Melania como una bella acuarela puede comenzar a diluirse lentamente, marchitarse, desdibujar cada vez m谩s esa sonrisa discreta, mimetizar su espigada anatom铆a con la combativa personalidad de su esposo.
Quiz谩 eso pens贸 aquel d铆a, Melania vio extinguirse su individualidad ante sus ojos, entre las manos se escurrieron sus sue帽os y anhelos e inevitablemente asumi贸 la sentencia en la que fue condenada a convertirse en un artefacto decorativo m谩s de la Casa Blanca.
Habr谩 que esperar cuanto tiempo Melania sostendr谩 ese glamour perpetuo y hueco, cu谩nto tiempo tolerar谩 que su propio esposo la mantenga acartonada, pulcra y et茅rea pero al mismo tiempo vac铆a, inalcanzable y abandonada.
En qu茅 momento Melania romper谩 el molde complaciente y superfluo expuesto en el escaparate global, para dejar de ser s贸lo un maniqu铆 en un mutis eterno y convertirse en la voz de las mujeres de esa naci贸n.
heqfe@hotmail.com
Estimados lectores: Valoro los comentarios que me env铆an, agradezco especialmente a Leticia L贸pez por compartirme su opini贸n.
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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