María Elvira Santamaría Hernandez / En Pocas Palabras
¿México también propuso muros?
2017-01-31
Por un momento dejamos de pelear entre nosotros y nos concentramos en el hombre que por iniciativa propia se declaró el más acérrimo enemigo de México.
Nuestros villanos domésticos pasaron a segundo plano ante la virulencia del nuevo presidente de los Estados Unidos.
Muro y su cobro, rompimiento del TLC, expulsión de mexicanos, castigos fiscales a empresas asentadas en nuestro país, aranceles extra a lo que pretendamos exportarles, cancelación de visas de trabajo incluso a profesionistas más lo que se acumule, porque Donald Trump solo lleva 13 días gobernando a los Estados Unidos.
Pero si así empezó con sus vecinos, “aliados y amigos”, ha seguido abriendo frentes y alentando extremismos hacia muchas otras zonas del mundo, despertando por un lado las más grandes protestas internas y externas que haya tenido un mandatario entrante de EEUU y por el otro, exacerbando racismo y odios entre su población, hacia el que es extranjero o de religión diferente, porque cada día insiste en culparlos con falsos datos que machaca una y otra vez, de provocar inseguridad y arrebatar fuentes de empleo.
Pero ya que hablamos de muros, leí apenas a Juan Manuel López-Zafra, quien en su columna Big Data publicó que Israel elevó un muro a partir de 2012 para proteger a sus ciudadanos de las acciones terroristas procedentes de Líbano y que este último país también está levantando otro alrededor del campo de refugiados de Ain al Hilweh, para evitar enfrentamientos entre distintas facciones palestinas y el ejército del país.
En el caso de México y los Estados Unidos, López-Zafra nos recuerda:
“La frontera entre ambos países, de 3.200 km, tiene al río Bravo como una barrera natural de más de 1.400 km; el resto, lo que los mexicanos denominan La Línea, por razones obvias, está ya ocupado por alrededor de 1.000 km de un muro que se empezó a construir en los años noventa por orden del entonces presidente, Bill Clinton, en el seno de la operación Guardián promovida por su fiscal general, Janet Reno. México siempre ha mantenido su oposición al mismo, señalando que viola derechos básicos de movilidad de las personas”.
Pero aquí viene algo que se nos ha escapado a los mexicanos, que volvemos a demostrar tener mala memoria histórica. En su artículo López-Zafra sigue, tras el párrafo anterior”: “curiosamente, en julio de 2014 el presidente Enrique Peña Nieto, estos días muy beligerante con la postura de Trump, presentaba su Programa Frontera Sur. La principal medida “para proteger al inmigrante” era la construcción de un muro con Guatemala, y de este modo evitar el tránsito de ilegales por su territorio hacia los EEUU”.
¿Entonces, nosotros también?
Según el articulista en cuestión, son los muros que tratan de frenar la movilidad de las personas en busca de un futuro mejor los que deben hacernos reflexionar.
México, el décimo primer país del mundo por producción de petróleo, presenta un PIB per cápita de 18.370 dólares por los 56.420 de los EEUU, su vecino del norte.
La renta per cápita en Guatemala, siempre en paridad de poder adquisitivo, es de 7.700 dólares, 2,5 veces menos que la mexicana.
Esas disparidades son las que constituyen el incentivo para la movilidad de las personas. Bien lo decía Carlos Slim, los indocumentados no se van a cruzar la frontera por ocurrencia o por turistear, sino por necesidad de buscar algo mejor.
En ese mismo sentido va lo que el pasado lunes dijo el canciller Luis Videgaray, en el sentido de que se tiene que impulsar el mercado interno y atraer capitales de otros países, pero pasando por salarios dignos y no basándose en ofrecer mano de obra barata.
Finalmente México está concentrado en el enemigo común y tiene que enfocarse en defender a los millones de mexicanos amenazados allende fronteras y de este lado, por las acciones del presidente estadounidense Donald Trump. La unidad nacional es esencial y tiene que mostrarse en todas las esferas, sin mezquindades políticas, desde el presidente Enrique Peña Nieto para abajo. Ojalá eso no se le olvide al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, que a las palabras del expresidente Calderón, sugiriendo estrategias a seguir, le respondió beligerante, pretendiendo aclarar ‘paradas’ al exmandatario, cuando en el ánimo de la convocatoria a la unidad nacional, cabría que agradeciera las opiniones y hasta las incorporarán para su análisis.
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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