Jair Robles / OPINIÓN
Espionaje en México
2017-02-25
De acuerdo a información publicada desde el año 2015, se sabe que México era el país que más dinero había invertido en sistemas de cyber espionaje, con una empresa italiana de nombre Hacking Team. La inversión de México, de acuerdo a lo declarado por esta empresa había sido de seis millones de dólares. Dicha empresa vende un software que permite ¨infectar¨ tanto teléfonos como computadoras con software y les permite extraer todo tipo de información.

En aquel entonces trascendió que diversos estados de la república, Baja California, Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Jalisco, Nayarit, Tlaxcala, Estado de México, Ciudad de México, Puebla, Guerrero y Campeche habían adquirido estos programas, esto a pesar de que dichas entidades no tienen facultades para adquirirlos. El gobierno de Enrique Peña Nieto aceptó la existencia de algunos contratos hechos por el CISEN y PEMEX, pero ha dicho que estos fueron contratados desde la administración de Felipe Calderón y que ellos únicamente han pagado por su mantenimiento. Diversas organizaciones internacionales que se dedican a proteger los derechos digitales de las personas e investigan y documentan el uso de este tipo de tecnologías en todo el mundo, han logrado probar que el gobierno mexicano, ha empleado estos sistemas de espionaje en contra de periodistas activistas sociales, no afines al sistema. Apenas hace unos días un grupo interdisciplinario establecido en la Universidad de Toronto, conocido como Citizen Lab, dio a conocer un nuevo reporte donde documentan que en los meses de Julio y Agosto del 2016, desde el gobierno mexicano -que son los únicos autorizados a comprar este tipo de tecnologías- se empleo un sistema de espionaje desarrollado por la empresa Israelí, NSO Group, que permite comprometer teléfonos móviles.

En esta ocasión, el software de espionaje (spyware), fue enfocado en contra de tres personas que han estado involucradas en el debate entorno a los efectos en la salud provocados entre la población por el consumo de bebidas azucaradas y participaron activamente en la aprobación del impuesto por el consumo de dichas bebidas. El Dr. Simon Barquera, director del Área de Investigación en Políticas y Programas de Nutrición del Centro de Investigación en Nutrición y Salud (Cinys) del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), fue una de las personas que fueron blanco de ataques con este software maligno.

Es decir que en México, no solo se ha estado contratando tecnología para espionaje por entidades gubernamentales que no cuentan con la facultades para hacerlo, sino que éstas se están empleando para desde el mismo gobierno atacar a funcionarios e investigadores que a través de sus actividades han afectado a intereses de particulares, como lo es en este caso la industria refresquera. Para que quede claro, personas dentro del Gobierno Mexicano que cuentan con accesos a estas tecnologías, atacaron a un funcionario de la Secretaría de Salud, porque estaba afectando intereses de empresas privadas. Hasta el momento, únicamemente se ha podido documentar que en México se están empleando tecnologías que funcionan a través de software malignos y éstos solo pueden activarse cuando la persona atacada recibe mensajes, ya sea de SMS o por correo electrónico que contraen un link que permite que dicho software se instale y a partir de ahí poder accesar a la información contenida en dichos equipos ya sean computadoras o teléfonos móviles.

Un reportaje del 8 de Febrero que aparece en la publicación City Lab, da cuenta que en los Estados Unidos desde hace más de diez años, los departamentos de policía de las principales ciudades en ese país, cuentan con sistemas de intervención de comunicaciones. Sistemas que hasta hace poco se creían reservados para las agencias de inteligencia de los Estados Unidos.

De acuerdo a dicho reportaje existe un sistema denominado dirtbox, que permite desde una aeronave, ya sea un avión, helicóptero o dron, que permite rastrear las comunicaciones de hasta 10 mil teléfonos simultáneamente. Se puede suponer que este tipo de tecnologías son las que han sido empleadas en México para rastrear y encontrar a personajes como ‘El Chapo’ Guzmán hace unos años. En algunas de las protestas que se han venido suscitando en los Estados Unidos recientemente, se ha documentado que los cuerpos policiacos, cuentan con camionetas que van siguiendo las marchas y a la vez pueden rastrear las comunicaciones via celular de los manifestantes. También se describen torres de antenas que parecieran ser de telefonía celular, pero que en realidad lo que están haciendo es interceptar las comunicaciones de todos los teléfonos en esa área.

Esta información fué obtenida por el reportero al hacer peticiones de récords públicos a los departamentos de la policía de estas grandes ciudades. En México hasta el momento la mejor manera de enterarse de la existencia de estos sistemas de espionaje ha sido durante las campañas electorales. Cada proceso electoral es cuando desde las mismas entrañas de los gobiernos, se filtran comunicaciones comprometedoras de los políticos rivales. Hasta el momento lo que más se usa, son las intervenciones de llamadas, pero quizás y dentro de poco vayamos viendo cada vez más, conversaciones de WhatsApp, de Facebook, etc. Para nadie es un secreto que el actual gobernador veracruzano, desde que fungía como Secretario de Gobierno durante la administración priista encabezada por Patricio Chirinos, empleaba equipos de espionaje de los de aquellas épocas, como parte de su estrategia de control político. Habrá que esperar a las elecciones de este verano, para ver qué tan ocupados han estado en estos meses y comenzar a mandar las peticiones al IVAI, que nos permitan conocer qué nuevas tecnologías se han adquirido en el estado y si entre estas se encuentran contratos con empresas como Hacking Team, NSO o FinFisher, por mencionar algunas. También resulta de gran importancia que la ciudadanía tome conciencia de que en México no se ha reglamentado a fondo el uso de este tipo de tecnologías y aún si así fuera esto como ya hemos visto no es garantía de que se cumpla. De manera que los avances de la tecnología y nuestra creciente dependencia de este tipo de equipos, están abriendo las puertas para que toda la información que mantenemos en nuestros teléfonos inteligentes, estén al alcance de los gobernantes, sin que nosotros hagamos nada. Nos quedamos enredados en el morbo por saber qué escribía la esposa de Duarte en sus cuadernos o que le dijo tal político a su querida por teléfono, en lugar de exigir que se identifique y finquen responsabilidades a los que están haciendo pública información que por ley tendría que estar protegida.

DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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