Francisco E. Heredia Quintana / Opinión
La herencia de Sartori
2017-04-06
La mente de Giovanni Sartori era una incesante sonata, una melodía hipnótica e inagotable que armonizaba a ese corazón que aborrecía las nuevas tecnologías con ese lenguaje articulado y ácido del cual era poseedor.
Recientemente el politólogo falleció a los 92 años, y dejó un legado vasto sobre su filosofía la democracia, los medios de comunicación y la sociedad.
Su ‘Homo Videns, La Sociedad Teledirigida’ le permiten expresar su concepción del grado de degradación que sufre la mente al exponerse al impacto íntimo y cotidiano de la televisión, convirtiendo al homo sapiens en un homo videns un ser preso, ensimismado y víctima a voluntad de los efectos de crecer y desarrollarse ante la imagen, eliminando así toda posibilidad de ser capaz de adquirir formas más elevadas o elaboradas de pensamiento.
“Un mundo concentrado sólo en el hecho de ver es un mundo estúpido. El homo sapiens, un ser caracterizado por la reflexión, por su capacidad para generar abstracciones, se está convirtiendo en un homo videns, una criatura que mira pero que no piensa, que ve pero que no entiende”, escribió el sociólogo italiano en 1998.
Hoy su texto no parece muy lejano a la realidad, hoy sus reflexiones han adquirido un inquietante matiz profético y apocalíptico.
Sera posible asegurar que actualmente todos somos una versión exponenciada o mutante del homo videns, somos una criatura que ha crecido con la mirada hundida en la pantalla de una la laptop, del ipad o el teléfono celular.
Somos una suerte de “homo selfies”, uno seres que tienen una necesidad apremiante por consagrar la propia imagen como un culto, donde la vanidad y el narcisismo son ingredientes que se entremezclan.
Usar la imagen propia como un artículo de intercambio para obtener likes para sentir el interés y la aprobación de una masa virtual.
Este “Homo Selfie” busca la menor oportunidad para hacer un autorretrato donde se nos vea físicamente favorecido, qué tan bueno o malo puede resultar esta conducta en la actual sociedad al fin y al cabo es una simple foto, ¿no? Con la intención de satisfacer el ego o de atraer seguidores, por simple ocio o diversión, la selfie en las redes sociales es una voz que a veces no solo dice “aquí estoy, mírenme”. Una selfie podría decir más de lo que se observa.
El ya común impulso a documentar en imágenes nuestros cuerpos es el síntoma de una generación obsesionada consigo misma y al mismo tiempo algo que va más allá Matthew Hart investigador de la Universidad de Western Sydney Australia, asegura que la selfie es una manera en que las generaciones actuales comunican sus deseos o intereses hasta les sirve para manifestarse y desarrollar una actitud más positiva con respecto a su propio cuerpo, “Los selfies son algo muy íntimo. En última instancia, la intimidad es una de las cosas más importantes para nosotros. Tanto en la conexión con nuestra familia y amigos como en la conexión con nuestras parejas, una forma muy básica de conexión es a través de las fotografías, no solo las que nos hacemos los unos de los otros sino también las que nos hacemos a nosotros mismos”.
Ahora mismo se presta mucha atención a nuestros selfies sexuales y nos olvidamos de que generaciones anteriores ya hacían las mismas fotos, solo que escondían las Polaroids de desnudos debajo del colchón. Antes la gente solía mantener todo esto en privado, mientras que los jóvenes ahora se sienten cómodos publicándolo en Internet. “Estamos avanzando hacia una cultura cada vez más visual y la forma que tenemos de comunicarnos se apoya cada vez más en medios visuales”, declaró el investigador.
Los selfies entonces, buscan también transmitir un estado de ánimo una sensación de autorrealización… es una manera de explorar la identidad y al mismo tiempo exponerla y así experimentar una adrenalina por ser el centro de atención, por usar una imagen de nuestro propio cuerpo para desafiar a la opinión de los demás, para vencer un tabú, para simplemente validar nuestra existencia y seguridad con una imagen.
Sin duda hay quienes llevan esto al extremo y son innumerables los casos alrededor del mundo en donde por hacerse una selfie muchas personas han perdido la vida, un caso reciente en Chihuahua se dio cuando dos estudiantes de 18 y 17 años decidieron tomarse una foto sobre una camioneta sin percatarse que una avioneta se disponía a aterrizar y fueron golpeadas en la cabeza por un ala y murieron de manera instantánea.
Sartori dijo “la televisión es la primera escuela del niño (la escuela divertida que precede a la escuela aburrida); y el niño es un animal simbólico que recibe su imprint, su impronta educacional, en imágenes de un mundo centrado en el hecho de ver.
Pero se trata siempre de un adulto sordo de por vida a los estímulos de la lectura y del saber transmitidos por la cultura escrita”.
Somos quizá una especie de “Homo internet”, ¿acaso ya las generaciones jóvenes son educadas por el navegador?
Un estudio realizado por Familyes.TV evidenció que los niños mexicanos entre cero y 14 años no solo utilizan internet para jugar, la tecnología los ha llevado a ser consumidores de videos, redes sociales y mensajería instantánea.
Los menores mexicanos ocupan el quinto sitio de consumo de horas de tiempo en línea pasan 35.8 horas a la semana en internet.
Los dispositivos más usados son las tablets en estos es más fácil de mostrar videos, juegos interactivos tienen fácil conectividad a internet y acceso sencillo para descargar app.
Cerca del 35% de los niños que consumen internet son latinoamericanos un 26% tienen entre 0 y 14 años y el 9% son adolescentes de entre 15 y 19 años. Sus principales fuentes de contacto con el internet lo tienen en el hogar con el 49%, la escuela ocupa 46% y los cibercafés el 68%.
Después de los 12 años 60% de los adolescentes reciben su primer teléfono celular y comienzan a interactuar con las redes sociales, navegan y chatean a un nivel más íntimo.
El internet ha dejado de ser un producto de lujo para convertirse en educador y niñera, miles de niños crecen con la tecnología como algo natural en su entorno, la digitalización de la infancia es algo en lo que todos estamos inmersos y parece algo imparable.
Algo en lo que no se reflexiona con profundidad, es cuando los hijos están siendo atendidos por YouTube o los juegos en sus tablets, los padres al mismo tiempo tienen su atención en sus redes sociales, reduciendo así el momento del entretenimiento familiar a una escena tan contemporánea e innegable en la que todos los miembros de la familia permanecen navegando en la virtualidad de sus dispositivos sin la oportunidad de interactuar físicamente con los demás miembros.
El galardonado con el premio Príncipe de Asturias reflexionó: “Estamos en manos de políticos ignorantes, que no conocen la historia ni tienen cultura. Solo se preocupan por conservar su sillón. Pasan el día escuchando la opinión del contrario y pensando en qué respuesta darle. Así no se construye nada. No hay líderes ni hombres de Estado”.
La historia reciente de la política mexicana está impregnada del cinismo de la impunidad y la corrupción, donde los gobernantes solo saben enriquecerse y velar por sus propios intereses.
De 2010 a la fecha, al menos 11 gobernadores han sido señalados por actos de corrupción e investigados por la Procuraduría General de la República por desvío de recursos públicos y enriquecimiento ilícito. Entre ellos, figuran los casos de Javier Duarte (Veracruz), Roberto Borge (Quintana Roo), Guillermo Padrés (Sonora), César Duarte (Chihuahua), Ángel Aguirre (Guerrero), Fausto Vallejo (Michoacán), Jorge Herrera Caldera (Durango), Miguel Alonso Reyes (Zacatecas), Rodrigo Medina (Nuevo León), Egidio Torre Cantú (Tamaulipas) y Rubén Moreira (Coahuila).
Esto sin contar con gobernadores de años anteriores fueron investigados por casos de enriquecimiento ilícito y vínculos con el crimen organizado, entre los cuales se incluyen los nombres de Andrés Granier (Tabasco), Humberto Moreira (Coahuila), Juan Sabines (Chiapas), Emilio González (Jalisco), Fidel Herrera (Veracruz), Arturo Montiel (Estado de México), Tomás Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández (Tamaulipas), José Murat y Ulises Ruiz (Oaxaca).
Pero sin duda quien se lleva las palmas por el nivel del desfalco es Javier Duarte de Ochoa la Auditoría Superior de la Federación reconoció que la proporción del robo a Veracruz ha impuesto un nuevo récord desde el surgimiento del órgano fiscalizador.
“No sé si hoy hay más corrupción que en el pasado, pero lo que sí sé, es que hoy hay más visibilidad pública de la corrupción y menos tolerancia social sobre la corrupción”, señala el politólogo de la UNAM, José Woldenberg.
“Hoy hay más información del despilfarro y la corrupción de estos personajes, y lo que la información nos está arrojando es que, en efecto, es uno de los peores momentos en términos de corrupción nacional”, señaló Darío Ramírez, director de comunicación de la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
De tal manera que la visión de Sartori del político aferrado al sillón ha evolucionado al político aferrado al dinero y a la impunidad y un aspecto relevante es que la sociedad está cada vez más informada, más interesada, en el tema del mal uso de los recursos públicos por lo tanto exige justicia de maneras contundentes, se hace presente en las redes sociales, en los medios de comunicación, ya hoy hay un amplio sector que busca usar el impacto de los medios electrónicos para hacer escuchar su voz.
Hubo críticos y detractores que no estuvieron de acuerdo con las opiniones del catedrático e investigador, incluso lo acusaron de ser pesimista...
“El pesimismo es peligroso si nos lleva o induce a la rendición; pero el mal lo hace el optimismo o el “tranquilismo” que conducen a no hacer nada. Este es exactamente mi lema y lo que pienso”.
Así tajante y sin cortapisas Sartori hace el exhorto a que si no te gusta tu realidad cámbiala, actúa, es posible e inevitable que todos seamos un espécimen que cotidianamente palpite en la confrontación de la influencia de las tecnologías, debemos desprendernos de ese aborrecido homo videns con una mentalidad hueca y torpe ante los embates de la realidad y así crear una nueva categoría de sapiens donde convergen el uso inteligente y provechoso de las tecnologías con un criterio informado y con hambre de conocimiento.
Hay que saber observar la crudeza de la realidad pero sin sumergirse en pesimismos embriagadores que lleguen a entumirnos, ser optimistas y esperanzador pero no bajar la guardia, no rendirse, usar los recursos necesarios, utilizar el lenguaje virtual o la “cibercomunicación” de la época actual, selfies, Memes, Gifs... que nuestra voz sea más fuerte y robusta que el efecto de las redes sociales, no permitir que los ideales se desvanezcan ante algún yugo o se pierdan en el abismo de la virtualidad del internet.
Sartori se autodefinió como “un animal curioso” y “extravagante”, podemos tomar algo de esa extravagancia para ser irreverentes y cuestionar lo que nos presente la vida y al mismo tiempo alimentar ese instinto curioso que nos lleve a un viaje lejos de las teclas y las pantallas.
Y recordar que Sartori alguna vez dijo: “El lenguaje no es sólo un instrumento del comunicar, sino también del pensar”.
heqfe@hotmail.com
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
Edicin Impresa
Portada 2017-10-21 Suscripciones Ediciones Anteriores