Leo Zuckerman / Juegos del Poder
Elecciones: lo que está en juego para el PAN
2017-05-29
Las elecciones del domingo que entra en cuatro entidades del país (Estado de México, Coahuila y Nayarit para gobernador y en Veracruz para presidentes municipales), tendrá consecuencias para la política nacional a un año de la competencia por la Presidencia de la República. Comencemos, hoy, con lo que está en juego para el PAN.
Acción Nacional viene de ser el gran ganador de las elecciones del año pasado. De las doce gubernaturas en juego, el PAN ganó siete, cuatro solo (Aguascalientes, Chihuahua, Tamaulipas y Veracruz) y tres en alianza con el PRD (Durango, Quintana Roo y Veracruz, la joya de la corona que estaba en juego en 2016). En cuatro capitales se llevó las presidencias municipales (Durango, Chetumal, Chihuahua y Pachuca); también en cinco ciudades de gran tamaño (Tijuana, Cozumel, Playa del Carmen, Reynosa y Ciudad Madero). Del 100% de los votos acumulados en 2016, el PAN obtuvo el 45% equivalentes a 5 millones 680 mil sufragios (algunos en alianza con el PRD).
Sin lugar a dudas, el gran enojo de la ciudadanía con el PRI lo capitalizó Acción Nacional. Y para terminar, en este contexto de tantas victorias, durante la noche de la elección, el presidente del PAN se despachó al dirigente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, en un debate conducido por Joaquín López-Dóriga en el Canal de las Estrellas. El joven Ricardo Anaya hizo pomada nada menos que a uno de los políticos de mayor peso del país.
Pero en política lo que cuenta es lo más reciente. Por eso, y para seguir posicionándose como el panista exitoso con gran capacidad de ganar elecciones como nunca en su historia, ni siquiera cuando gobernaron el país, a Anaya le conviene ganar las tres elecciones de gobernador que estarán en juego el domingo y varios municipios de los importantes en Veracruz.
¿Lo logrará?
Todo indica que su candidato en Nayarit, Antonio Echevarría, que va en alianza con el PRD, PT y un partido local, ganará cómodamente. En Coahuila también tienen una probabilidad alta de ganar con Guillermo Anaya que va en alianza con Encuentro Social y dos partidos locales. El problema es en la joya de la corona de esta elección: el Estado de México. Ahí no ha prendido la candidatura de Josefina Vázquez Mota que incluso podría acabar en cuarto lugar. En cuanto a Veracruz, al parecer la debacle electoral que sufrió el PRI en 2016 en la elección de gobernador podría continuar este año llevándose el PAN varias alcaldías en los municipios más poblados.
No tengo bola de cristal para predecir el futuro pero, haciendo un examen de las encuestas y otras variables, creo que el PAN se llevará dos de las tres gubernaturas en juego y varias presidencias municipales. No está mal, salvo que perderá en el Edomex. Ahí estará el problema para Anaya quien le apostó fuerte a la candidatura de Josefina. Sus adversarios dentro del partido en la competencia presidencial del PAN –Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle– le van a tratar de endilgar la derrota en el Estado de México. El dirigente nacional panista tratará de echarle la culpa a la candidata derrotada y se escudará en los triunfos en las otras entidades. Por eso es tan importante que su partido gane en Nayarit, donde se tiene descontado que así será, y en Coahuila donde no se ve tan claro que el PAN se levante con la victoria, aunque están dadas las condiciones políticas, económicas y sociales para que así sea (como ocurrió el año pasado, por ejemplo, en Chihuahua).
Dos de tres no es un mal escenario para Anaya rumbo al 2018. Podrá salvar la cara y seguir en la carrera presidencial. Menos que eso lo pondrá en aprietos, lo cualserá aprovechado por Margarita y Moreno Valle para descalificarlo.
Sea lo que sea, al PAN, como al PRI, le urge ya tener un candidato presidencial. Mientras no lo hagan, López Obrador seguirá como el único competidor en la carrera jalando todos los reflectores y mandando el mensaje de que él ya ganó en el 2018, sobre todo si Morena se lleva el Estado de México. Así que el gran reto para el PAN, después del domingo, será sentar a todos los posibles candidatos a negociar las reglas de la elección de su candidato presidencial y hacer este proceso lo antes posible para terminar con sus broncas internas. Si los panistas quieren ganar en 2018, tendrán que repartirse los puestos de elección popular, sanar las heridas,unirse en torno a su candidat@ presidencial y buscar alianzas con otros partidos. De lo contrario, si siguen peleándose, esto beneficiará al candidato que hoy por hoy se vislumbra como el posible ganador en 2018, es decir, López Obrador.
Twitter: @leozuckermann
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
Edición Impresa
Portada 2017-06-28 Suscripciones Ediciones Anteriores