Miguel Eduardo Jiménez Miguel / Verdad y Política
¿Los ciudadanos se habrían equivocado o acertaron?
2017-06-04
Cuando los Estados Unidos de Norteamérica en el 2016 los ciudadanos dieron una gran sorpresa para al mundo en elegir al actual presidente, se preguntaban todos ¿qué pudo haber pasado para que Donald Trump alcanzara la mayoría de votos y quedarse finalmente con la presidencia del país más poderoso del planeta?
La gente, los anglosajones, los radicalistas que aceptaron la conducta de un magnate autoritario y soez, creyeron siempre que habían elegido al mejor presidente de su país. Pero hoy en día, una gran mayoría están arrepentidos y congresistas republicanos y demócratas hacen hasta lo imposible que conforme avancen las acciones totalitarias, y Trump siga cayendo en errores, buscarán hasta lo imposible, para que sea por vez primera el presidente de los Estados Unidos que no termine su mandato.
Y lo que acaba de ocurrir ayer en el proceso electoral, donde un gran porcentaje de la población que en edad de votar, no salió a emitir el sufragio que por derecho constitucional le permite para poder elegir al gobernante que desee, en este caso el de presidente municipal; los pocos que sí lo hicieron, y fue en su mayoría la gente adulta, decidieron por un candidato que según éstos, les habrá de sacar de la inmundicia en que se encuentra nuestra sociedad.
Sin embargo, la comparación que realizo y en mi muy particular punto de vista, podría ser que habría ocurrido algo similar, porque aquí se trató simplemente de un odio por unas siglas y que no hubo una conciencia de lo que significaba ejercer la mejor elección, se fueron con la idea y embelesamiento de una marca que finalmente fue la que convenció y que ojalá no haya sido la peor elección que se haya cometido en toda la historia.
La voluntad de un pueblo siempre se tendrá que respetar, pero habrá oportunidad de cuestionar muchos aspectos, no de los que cumplieron con salir y emitir un sufragio que le concede el Artículo 35 Constitucional, sino de aquellos que siempre han dañado los avances progresistas; los sumisos, los incrédulos y mediocres que exigen de todo y no participan para tomar buenas decisiones para el buen rumbo que queremos todos.
Hoy puedo decir, que me siento defraudado por los jóvenes, porque se olvidaron que son ellos el futuro de una sociedad. No les importó que como ciudadanos debían o tenían la obligación de hacer valer su modo de pensar. Demostraron debilidad mental y quedó más que comprobado que no les interesa la política y que dejarán que otros hagan por ellos.
Pero qué pasará del futuro promisorio que aún seguimos esperando de ahí el por qué de la pregunta de esta entrega, de que si los ciudadanos en verdad eligieron bien o se habrían equivocado por vez primera en una decisión que me atrevo a señalar, el tiempo tendrá que darnos la razón.
Si ahora así fue, que sin conocer bien a la persona o al candidato y tampoco darle credibilidad a los que presentaron propuestas convincentes, porque sí los hubo, pero que por su bajo perfil de popularidad como institutos políticos, prácticamente fueron ignorados, asestándoles una estocada letal a sus buenas intenciones y de ahí entre intelectuales, letrados y gente preparada, se habrá quedado impactado con el resultado que arrojó ayer el proceso electoral.
Coatzacoalcos, en el pasado, por supuesto en otros momentos, con mucho menos corruptelas y con menos densidad poblacional, encontraron el disgusto en sus gobernantes y le aplicaron dos terribles derrotas al partido que había gobernado desde su brutal caciquismo hasta la forma prepotente de quienes jamás y nunca querían dejar el poder.
Recordar que en 1973, Francisco King Hernández, dio el primer pinchazo al PRI, con los desparecidos partidos políticos, Partido Popular Socialista y el Partido de Acción Cívica. Y la tunda continuó en 1976, consecutivamente y sistemáticamente el pueblo no perdonó, una traición de aquél en quién veían el redentor, de aquel empleado de una administración federal, que les prometió cambios y que no les cumplió, pero sí su regreso al partido odiado.
Y fue el desaparecido galeno Dr. Marco Antonio Castellanos López, con un gran soporte de intelectuales, entre ellos los también ya desaparecidos profesor Julián Armando Panes Batista y el abogado Luis Gómez Grajales, quienes lo impulsaron y cobijados por el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana y el Frente de Acción Cívica, quienes hicieron que en el Palacio Municipal, reinara un alcalde de extracción ajeno al Partido Revolucionario Institucional.
De esos cambios que la sociedad quiso, con toda seguridad, no pasó absolutamente nada y todavía aún, cuando en el 1998, el Coatzacoalcos moderno tenía indicios de aparecer, vuelve el partido en el poder verse sentenciado con otra derrota aplicada por el Partido de la Revolución Mexicana (PRD) y Don Armando Rotter Maldonado, sólo y el mundo, jamás lo dejaron trabajar como quiso y tampoco hubo grandes cosas para este sufrido municipio.
Y así, cuando en pleno nuevo Siglo XXI, el de las tecnologías, el de los nuevos satélites, en el lugar de las grandes industrias, en el que según dicen vendrán, más no se sabe cuándo, las nuevas y mejores oportunidades, vuelve el Partido Revolucionario Institucional, cuando más quería, cuando más sinceridad se habían creado, a perder unos comicios electorales.
Claro que cala hondo para que aquellos que creyeron que esto no podía ocurrir. Para los que propusieron y entregaron el alma y corazón, para regresar lo que tanto le ha dado, un partido ninguneado por culpa de los que saquearon y empobrecieron este estado.
Y así, la culpa pues no ha sido de las personas que hoy querían demostrar que hablaban con honestidad. No es de aquellos que se cambiaron de siglas para enseñar que también podían hacer algo por nuestra tierra, no es de los que se sumaron a luchar por querer aportar algo para el desarrollo de Coatzacoalcos que pide a gritos salir de la irracionalidad. Es simplemente, de los que se quedaron en casa, de los que no les importa nada, de los que exigen y que definitivamente no lo merecen.
Mi reconocimiento a los que con firmeza mental tuvieron el valor de emitir su voto. Los que conscientemente se presentaron a la urna electoral y ahí definieron el rumbo de nuestro puerto. De los abuelos y de los padres de familia que aún creen en una esperanza, más no de los jóvenes que ahora me defraudaron una vez más. Y Claro el merecimiento de lo que obtuvo el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) con su candidato Víctor Carranza Rosaldo.
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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