Leo Zuckerman / Juegos del Poder
¿Protegerá el gobierno a los consumidores o a los empresarios?
2017-08-08
El próximo 16 de agosto comenzarán las negociaciones del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Uno de los puntos que se discutirán pondrá al gobierno mexicano entre la espada y la pared: tendrá que decidir si defiende los intereses de los consumidores o de los comerciantes. ¿A qué me refiero?
Hace más de 23 años, cuando se negoció el TLCAN vigente, prácticamente no existía el comercio electrónico. Fue en 1994 cuando Jeff Bezos fundó amazon.com para vender libros vía Internet. En 1997 salió a la bolsa. Hoy, 20 años después, es la tienda más grande del mundo por ventas y capitalización de mercado. El Internet, sin duda, ha revolucionado la manera que la gente compra todo tipo de mercancías. Se trata de una nueva realidad que debe tomarse en cuenta en la próxima renegociación del TLCAN.
Amazon hoy opera en más de diez países incluyendo México donde empezó sus operaciones hace apenas dos años. El sitio mexicano, sin embargo, es mucho más limitado en las mercancías que vende en nuestro país. Está muy lejos de ofrecer la cantidad de bienes a tan buenos precios como en Estados Unidos.
De acuerdo a las reglas de comercio existentes en el TLCAN, un mexicano puede comprar mercancía en el vecino del norte por hasta $50 dólares para que entre a México sin pasar por un agente aduanal y exento de impuestos. El asunto es que, ahora, los estadounidenses quieren elevar esta franquicia de $50 a $800 dólares. Así lo revela el Resumen de los objetivos de la renegociación del TLCAN, el documento que envió la Oficina del Representante Comercial al Congreso estadounidense. Una de las metas que buscarán los negociadores de ese país será: “Proporcionar un trato aduanero simplificado y acelerado para envíos de entrega urgente, incluidos los embarques por encima de cualquier umbral de minimis [término legal que se refiere a ‘cosas pequeñas’]. Proporcionar un valor de envío de minimis comparable al valor de envío de minimisen Estados Unidos de $800 dólares”.
Si entiendo bien, esto significaría que cualquier mexicano podría hacer un pedido de entrega inmediata de hasta $800 dólares en Amazon (o cualquier sitio comercial de Internet en EEUU) y éste entraría a México a través del esquema aduanal simplificado (sin pasar por un agente aduanal y quizá sin pagar impuestos). Tomando en cuenta el diferencial de precios que existen en las dos naciones en diversos productos ¬–la ropa, por ejemplo, es más cara acá que allá–, pues muchos consumidores mexicanos se verían beneficiados al comprar mercancías en el vecino del norte, tal y como lo hacen hoy cuando viajan a ese país (cada mexicano que regresa de EEUU por vía aérea puede traer hasta 500 dólares de mercancías sin tener que pagar impuestos).
Sería una buena noticia para el consumidor, pero pésima para los comerciantes minoristas de nuestro país. Ahora tendrían que competir nada menos que con los sitios de comercio electrónico estadounidenses como Amazon. Quiero pensar que la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) se opondrá al incremento de la franquicia que pretenden los negociadores estadounidenses. Supongo que también la Secretaría de Hacienda rechazará esta medida si implica una pérdida de ingresos tributarios. La pregunta es, entonces, qué harán los negociadores mexicanos: ¿se pondrán del lado del consumidor nacional o de los comerciantes y autoridades hacendarias?
Si a eso sumamos los intereses que estarán en juego en Estados Unidos y Canadá, pues nos podemos imaginar que este asunto no será de fácil resolución. Y es tan solo uno de los puntos que estarán en la mesa, lo cual me lleva a reafirmar mi convicción de que no hay manera de que las renegociaciones entre los tres países se lleven a cabo en un periodo corto de entre tres y seis meses.
Lo que está en juego es mucho. Lógicamente, diversos grupos se movilizarán para defender sus intereses. No será nada fácil que cada uno de los tres gobiernos soluciones tantos diferendos en un periodo corto de tiempo. Por lo pronto, en el particular asunto del incremento de la franquicia de $50 a $800 dólares como pretenden los estadounidenses, yo, como consumidor mexicano, me pronuncio a favor.
Twitter: @leozuckermann
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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