Leo Zuckerman / Juegos del Poder
El sabor del ‚Äúdedazo‚ÄĚ
2017-08-09
Es muy probable que el pr√≥ximo candidato presidencial del PRI no llegue a ser Presidente. Desde ahora, muchos auguran que el tricolor est√° muerto para las elecciones del a√Īo que entra. No le dan probabilidad alguna de ganar. Y es que, efectivamente, los n√ļmeros del PRI son abismales. La popularidad del presidente Pe√Īa est√° por los suelos. Entonces, ¬Ņpor qu√© los medios est√°n tan interesados en la Asamblea Nacional de este partido que se est√° llevando a cabo estos d√≠as? Mucho m√°s, sin duda, que cuando el PAN, Morena o el PRD hacen sus asambleas. ¬ŅPor qu√©?
Algo se explica, en este momento, por la falta de noticias nacionales. Las vacaciones veraniegas est√°n terminando y todav√≠a est√° floja laactividad pol√≠tica, econ√≥mica y social en el pa√≠s. Pero creo que esta no es la √ļnica explicaci√≥n. Para muchos sigue siendo interesante darle seguimiento al juego del ‚Äúdedazo‚ÄĚ presidencial al que nos tuvo acostumbrado el PRI durante tantos a√Īos.
No para los j√≥venes, pero s√≠ para los que todav√≠a nos toc√≥ vivir las √ļltimas etapas del autoritarismo priista con esa fascinante instituci√≥n en la que el Presidente en turno escog√≠a al candidato del partido (√ļnico o hegem√≥nico) que lo suceder√≠a en el poder: el famoso ‚Äúdedazo‚ÄĚ.
En aquellas √©pocas, los interesados en la pol√≠tica se dedicaban a leerle el pensamiento al Presidente para tratar de adivinar hacia d√≥nde apuntar√≠a su dedo. Era, hay que decirlo, un asunto muy divertido. Conforme se acercaba el anuncio del ‚Äúdestape‚ÄĚ del candidato presidencial del PRI (t√≠picamente unas semanas despu√©s del Quinto Informe de Gobierno), las tertulias se calentaban con todo tipo de especulaciones y se organizaban las quinielas. Que si ser√≠a el secretario de Gobernaci√≥n porque el Presidente le hab√≠a pedido que diera un discurso frente a las Fuerzas Armadas. No, que el bueno era el de Hacienda porque lo hab√≠an llevado a una gira internacional. No, que el regente del DF ya hab√≠a mandado a imprimir la propaganda para la campa√Īa. La verdad es que nadie sab√≠a porque, si bien el Presidente consultaba con todo tipo de personas, la decisi√≥n final la tomaba en la soledad de Los Pinos. En cuanto decid√≠a, llamaba al afortunado para acordar la manera de hacer el ‚Äúdestape‚ÄĚ lo mejor posible.
En fin, era parte de las tradiciones del peculiar sistema político autoritario que duró tantas décadas. Hoy, por fortuna, es cosa del pasado porque nuestro Presidente lo elegimos los votantes en las urnas.
Sin embargo, hoy tenemos a un Presidente que viene otra vez del PRI. No teníamos una situación similar desde el siglo pasado (1999, para ser exactos) en que un mandatario en turno decidió quién sería el candidato presidencial priista (aunque hubo una elección interna, en realidad Zedillo escogió con su dedo a Francisco Labastida quien perdió frente a Fox).
Yo no tengo duda, y creo que nadie la tiene, de que el pr√≥ximo candidato presidencial priista lo decidir√° Pe√Īa por ‚Äúdedazo‚ÄĚ. Consultar√°, como siempre se hac√≠a, a ciertas personas, mandar√° a levantar encuestas, pero, al final, √©l determinar√° al elegido. Ha regresado, en suma, la divertida instituci√≥n del ‚Äúdedazo‚ÄĚ, pero acotado al candidato presidencial. Han retornado las viejas tertulias, ahora incluso p√ļblicas en los medios. Que si va Osorio. Que no, el elegido es Nu√Īo, pero Narro anda cerrando fuerte, aunque no hay que descartar a De la Madrid y, en una de esas, se cuela Meade. Y se percibe a la Asamblea Nacional del PRI como un evento que podr√≠a dar pistas de qui√©n es el bueno. De ah√≠ el inter√©s.
Se trata, me parece, del sabor del ‚Äúdedazo‚ÄĚ, aquella instituci√≥n tan particular de nuestro sistema pol√≠tico pasado. La diferencia es, como mencion√© arriba, que el elegido de Pe√Īa no tendr√° grandes oportunidades de convertirse en el pr√≥ximo Presidente de M√©xico. Si bien la probabilidad del PRI de ganar en el 2018 es muy baja, tampoco es nulas. Los priistas son organizados, eficaces y ciertamente ma√Īosos para las campa√Īas electorales, como lo demostraron este a√Īo en Coahuila y el Estado de M√©xico. Yo no creo que el PRI est√© muerto en 2018. Se le sigue moviendo una patita. En una de esas, el candidato que elija Pe√Īa s√≠ logra sucederlo en la Presidencia. Se ve tremendamente dif√≠cil, pero no imposible. A lo mejor, por eso, tambi√©n nos atrae una Asamblea que s√≥lo deber√≠a interesarle, en principio, a los priistas.
Twitter: @leozuckermann
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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