Maquiavelo / Se dice
Arrancaron las precampañas
2017-12-05
Estamos a escasos ocho días que inicien las precampañas y todavía los del confuso Frente Ciudadano por México siguen en abierta confrontación sobre quiénes serán sus candidatos para la Presidencia de la República y la gubernatura del estado de Veracruz.
Por lo pronto, Morena y el PRI, ya saben quiénes son sus mejores competidores: José Antonio Meade y José Francisco Yunes Zorrilla, por el partido tricolor, y Andrés Manuel López Obrador y Cuitláhuac García, de la izquierda progresista.
La indefinición del Frente es la división abierta tanto en el PAN, donde los grupos azules están muy divididos entre Ricardo Anaya y el grupo de Felipe Calderón, y al nivel local, los viejos panistas veracruzanos, quienes se oponen a la reelección de Yunes Márquez, sobre todo, porque las encuestas lo colocan muy abajo del propio aspirante de Morena y lo único que los salva para irse al tercer lugar es el rechazo nacional a los colores priistas.
Dentro de este complejo panorama político, se sigue manejando el nombre del exgobernador Dante Delgado Rannauro, como un candidato con mayores posibilidades para el Frente Ciudadano. Los compromisos siguen con Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, quienes dieron la cara en la conformación de esta alianza electora y, de manera especial, el papel del alvaradeño, quien fuera el autor intelectual de esta coalición y adquiere una vicisitud de importancia.
No es secreto que el exsecretario de Hacienda del gobierno de Peña Nieto va a jugar con todos los recursos para mantener el Poder Ejecutivo Federal y recuperar la entidad veracruzana, que juega un factor importante en la elección presidencial. A la situación se suma un serio conflicto personal de José Antonio Meade en contra del gobernador Miguel Yunes Linares.
Entre los veracruzanos que se encuentran entre los grandes amigos del candidato priista, figuran su sucesor en Hacienda, José Antonio González Anaya, Fernando y Antonio Vázquez Rigada, su compañero itamita, el senador José Yunes Zorrilla y, según la revista Proceso, el exgobernador Javier Duarte de Ochoa. Todos ellos tienen el mismo enemigo común.
Se maneja en esferas oficiales que el gobierno estatal ha pactado con las bandas organizadas de la pasada administración, con el supuesto fin de recuperar bienes, cuyo destino se desconoce; ya se abrió una investigación penal sobre dicho asunto, el llamado vómito negro empieza a causar problemas, como la expulsión de Edgard Spinoso de la bancada legislativa del Partido Verde Ecologista.
Ha sido severamente criticado el precandidato de Morena, López Obrador, sobre su declaración de buscar una amnistía para parar el terrible baño de sangre que ocurre en la entidad, sobre todo por aquellos funcionarios que tienen arreglos con la delincuencia organizada, ya que se terminaría el sustancioso negocio de dejarlos trabajar sin ser molestados por las autoridades estatales. Es una penosa y lamentable historia que se remonta a pasadas administraciones y que se mantiene vigente. Un negocio que resulta intocable.
Dos de los candidatos para la gubernatura veracruzana están armando sus equipos de campaña, quienes obviamente tienen asegurado un puesto en el próximo gabinete.
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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